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RECURSOS PARA LEER, ESCRIBIR Y HABLAR EN LA UNIVERSIDAD

Al ingresar a la universidad los y las estudiantes se enfrentan al desafío de leer, escribir y comunicarse oralmente según las convenciones y modos de pensar que son propios de las diferentes disciplinas. ¿Te has enfrentado ya a leer un capítulo de libro teórico, a escribir un informe de laboratorio o a preparar una defensa de examen oral?. Pues bien, en estos recursos encontrarás herramientas para enfrentar estos y otros desafíos similares.

¿Cómo conectar efectivamente mis ideas en un texto?

Seguramente desde el colegio conoces el concepto de “conectores” y su importancia para la producción de textos. En esta guía, queremos revisitar este concepto y trabajarlo en un ánimo más amplio, relacionado con formas atractivas y efectivas de conectar las ideas en tus textos y lograr textos que sean fluidos e interesantes.

Preguntas Clave

Con “conexión” nos referimos a la capacidad de construir relaciones lógicas entre los elementos de un texto. Cuando leemos, las personas tenemos la capacidad de construir conexiones entre diferentes ideas, pero esto tiene un riesgo: establecer una conexión que no es la que perseguía o establece el autor. Por eso, al escribir, nos podemos servir de recursos lingüísticos que permiten indicar las relaciones entre diferentes ideas y así asegurarnos de que quien nos lee comprenda lo que quisimos decir y no otra cosa.
En general, se logra de forma explícita mediante palabras especializadas de nuestro idioma que se denominan conectores u organizadores del discurso. Sin embargo, también se logra de forma más global mediante otros aspectos más globales, los que dependerán del texto que estés escribiendo y su propósito.

ACTIVA CONOCIMIENTOS Y EXPERIENCIAS PREVIAS

¿Qué tipos de conectores conoces? ¿Cómo los usas? ¿Hay algunos que te generen dificultad, no te gusten o no sepas bien cómo se usan?

¡Ten en cuenta lo que sabes y lo que necesitas saber antes de leer lo que sigue de este recurso!

Usa conectores para conectar oraciones y párrafos

Seguramente tú conoces alguna clasificación de conectores, pues estos se enseñan de forma explícita en la educación media o secundaria. A pesar de que en general los conectores se clasifican según la función que cumplen, en la práctica no hay una tipología fija de conectores, pues las personas usan criterios más rígidos o más amplios según la formación que han tenido.

Más que la clasificación misma, nos interesa que reconozcas que los conectores son necesarios en un texto: primero, porque así puedes asegurarte de que tu lector comprenda las ideas del texto como tú las pensaste, pero además porque esto ayuda a que los párrafos sean más interesantes, más fluidos entre sí. Ejercitemos esto con un ejercicio práctico:

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REVISA UN EJEMPLO

Primero, considera el párrafo que te presentamos a continuación:

  • En este texto se nos habla de la insostenibilidad de los edificios ligada al coste energético de estos (cuánta energía gastan) durante su uso y su fabricación. Se compara el gasto energético al hacer más eficiente el mantenimiento o la construcción del edificio. Se llega a la conclusión de que es mejor centrarse en disminuir los costos en el mantenimiento. Si se aumentase su durabilidad, se produciría un menor gasto energético que el que se podría lograr ahorrando en la construcción de nuevos edificios.

Como puedes apreciar, este párrafo cumple una función muy clara, que es comparar dos alternativas para luego decantar por una y defenderla (podemos asumir que pertenece a un texto argumentativo más amplio). Sin embargo, es un poco “seco”: las oraciones aparecen una detrás de la otra, como una lista o punteo, e incluso se lee un poco cortado, pues hay muchos puntos seguidos. Usar conectores en un párrafo como este podría ayudarte a hacer fluir las ideas de una forma más natural, lo que finalmente facilita la tarea de lectura y la hace más interesante. Ahora compara ese párrafo con esta versión mejorada:

  • En este texto se nos habla de la insostenibilidad de los edificios ligada al coste energético de estos (cuánta energía gastan) durante su uso y su fabricación. A partir de los datos expuestos (en los que se compara el gasto energético al hacer más eficiente el mantenimiento o la construcción del edificio), se llega a la conclusión de que es mejor centrarse en disminuir los costos en el mantenimiento, ya que si en conjunto con esto se aumentase su durabilidad, se produciría un menor gasto energético que el que se podría lograr ahorrando en la construcción de nuevos edificios.

El ejemplo te puede haber parecido un poco forzado, pues las personas usamos naturalmente los conectores cuando hablamos o escribimos. Ahora bien, para muchos de nosotros el problema es que tenemos un repertorio relativamente reducido de conectores, pues tendemos a usar los mismos en diferentes situaciones y nos cuesta variar: ¿tú tienes algún conector “regalón”? Por el otro lado, quizás usas algunos a propósito, porque te gustan o van bien con tu estilo: ¿tienes alguna forma de conectar que te identifique?

PERSPECTIVA EXPERTA

“A veces me costaba mucho pensar en conectores variados, así que usaba muchos “pero” en mis trabajos. Lo que sí es que inconscientemente también tenía otro conector que usaba poco, porque no siempre aplicaba, pero hacía un esfuerzo por incluirlo siempre: “a saber”. Lo encontraba bonito y elegante, por lo que siempre estaba en alguna parte de mis ensayos. Mis amigas lo encontraban chistoso, pero era una forma de dejar mi sello.”

Profesora, Universidad de Chile.

Acá te proponemos una clasificación muy amplia de conectores con sugerencias para incorporar a tu vocabulario.

  • Conectores de adición: te permiten añadir información que concuerda con datos anteriores expuestos, o bien, información que no contradice o se opone a ellos. Son importantes porque te permiten indicar las diferentes partes de una idea más general.
    Ejemplos: además, así mismo (o asimismo), del mismo modo, en este sentido, finalmente, igualmente, inclusive, más aún, por añadidura, por lo demás, también…

 

  • Conectores de énfasis: también añaden información, pero en este caso llamando la atención sobre esa información nueva. Te sirven para marcar una posición respecto a la idea que estás manifestando; son menos neutros.
    Ejemplos: de hecho, en efecto, es más, encima, incluso, por si fuera poco, sobre todo…

 

  • Conectores de oposición: evidencian que una información se opone a lo que ya dijiste, ya sea parcial o completamente.
    Ejemplos: a la inversa, al contrario, ahora bien, aun así, aunque, con todo, de todas formas, en cambio, en todo caso, no obstante, pero, por el contrario, sin embargo, sino…

 

  • Conectores de reformulación: te permiten indicar que la nueva información reitera, aclara o explica lo que ya dijiste. También los puedes usar para introducir una conclusión.
    Ejemplos: a saber, en definitiva, en otras palabras, en síntesis, en suma, es decir, esto es, mejor dicho, o sea, vale decir…

 

  • Conectores de causa y consecuencia: como indica su nombre, te permiten establecer relaciones causales entre ideas. En general, basta con usar uno solo (o la causa o la consecuencia), pues si aparecen los dos el texto se puede volver un poco redundante.
    Ejemplos de causa: a causa de, dado que, debido a que, porque, por lo que, por ello, puesto que, ya que…
    Ejemplos de consecuencia: así, de hecho, entonces, en consecuencia, por consiguiente, por lo tanto…

Conecta las partes de tu texto con estrategias más globales

Emplea organizadores del discurso

 Los consejos que te presentamos más arriba corresponden a aspectos más locales, pero también puedes mejorar la conexión de ideas más grandes o de partes del texto. Una primera recomendación es usar organizadores del discurso, que son un subtipo de conectores que (como dice su nombre) ayudan a anunciar, ordenar y segmentar la información en un texto. Por ejemplo:

  • Al enumerar elementos, podrías iniciar con “en primer lugar”, luego “en segundo lugar” y así sucesivamente.
  • Al comparar elementos o autores, puedes usar “por un lado” y luego “por el otro”.

Usa oraciones y párrafos de previsualización

Otra forma de mejorar la conexión de tus textos, sobre todo si son extensos, es usando oraciones que se refieran explícitamente a lo que ya pasó y lo que viene. Por ejemplo, en las introducciones es frecuente que haya un párrafo (usualmente al final) que haga un recorrido del texto y mencione los capítulos o subtítulos del trabajo y un resumen de su contenido. Del mismo modo, en las conclusiones podría haber una parte en que se recapitule lo revisado y las ideas principales.

Lo mismo puedes hacer en secciones más pequeñas del texto. Por ejemplo, si vas a cambiar de tema en tu desarrollo, vas a profundizar en algún tópico o vas a presentar una tabla o gráfico, pues escribir una pequeña oración que anticipe este cambio: “A continuación, se detallará el mecanismo de…”

Mira este fragmento de la introducción de una memoria de título de Diseño Teatral (de Daniela Pineda Olivares, 2018):

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REVISA UN EJEMPLO

Por cada diseñador o artista, existe un estilo de dibujo, ya sea por su línea, figura o forma de colorear, a veces resulta difícil o confuso al momento de interpretar un boceto de vestuario para su realización. Por esto, me centraré en responder la siguiente pregunta de investigación: ¿Es factible encontrar diferentes técnicas o aplicaciones que permitan mejorar la calidad de un boceto a la hora de su interpretación? Ante esta pregunta, mi hipótesis es que existen diversos y efectivos procedimientos que ayudan a complementar un boceto de vestuario para su interpretación, sin perder la autoría como diseñador. Mi rol será realizar una búsqueda personal de elementos clave para representar distintas características de un boceto de vestuario, para luego ponerlas a prueba y comparar resultados.

Para contextualizar y compenetrar a los lectores, la primera parte de esta memoria expondrá un glosario con algunas definiciones y términos afines. Diseño y realización de vestuario serán el primer foco, con la intención de exponer las diferentes profesiones y oficios, y así de otorgar una especie de guía para tener conciencia del manejo teórico y técnico de cada ocupación.

Fíjate en que el primer párrafo del fragmento da detalles sobre la investigación (en este caso, detallando la pregunta de investigación) y luego se desarrolla un párrafo en el que se describen y previsualizan los contenidos de la memoria completa. Este es solo un fragmento, por lo que luego siguen otros párrafos que describen las siguientes partes del trabajo, pero puedes notar la importante función que cumple esta sección: te ayuda a ordenar la comprensión del texto que escribiste y facilita que tu lector retenga los aspectos importantes. Además, te puede ayudar a pasar de un tema a otro de forma más elegante y efectiva.

Consejos prácticos

Usa recursos variados para conectar, pues los textos escritos pueden tener “muletillas” igual que lo hacen los textos orales. La variedad hará tu texto más interesante y evitará que tu lector se distraiga con la repetición excesiva de un recurso.

Usa tus “favoritos” de forma deliberada, es decir, siendo consciente de que los estás usando y situándolos de forma estratégica en tu texto. Así, puedes reflejar tu estilo de forma armoniosa.

Para recordar

  • Estos son consejos generales para mejorar tu escritura, pero no son la única forma. Las disciplinas académicas tienen diferentes convenciones, por lo que te recomendamos leer textos de tu área y ver cómo es el estilo que en ellos se usa.
  • Es fundamental que vayas explorando tus propias estrategias de escritura. Recuerda que cada persona es diferente y lo que funciona para una puede no funcionar para otra. Así, la invitación es utilizar estos consejos con flexibilidad y reflexionar sobre tu propia práctica.

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